jueves, 12 de marzo de 2009

Juegos florales

Seamos francos, aunque algunos les parezcan cursis o pasadas de moda, lo cierto es que cada primavera las flores regresan fuerza tanto al campo como a la pasarela. Y aunque el año pasado tuvieron ya un máximo apogeo, parece que esta temporada vuelven queriendo más. Las tenemos para todos los gustos: campestres, exóticas, geométricas, realistas, inventadas, minis, maxis, con aires hippies, naif, barrocos... Así que, aprovechando esta enorme variedad, es hora de olvidarnos del clásico "rollo casa de la pradera" e innovar a base de cortes, combinaciones y accesorios que a primera vista parecerían imposibles.

- Nuevos tejidos
1. Isabel Marant; 2. Just Cavalli, 3. Thakoon




Asociamos automáticamente los estampados florales con tejidos naturales como el algodón, el lino o la seda. Sin duda son completos aliados, pero para dar un toque más glamouroso podemos optar, por ejemplo, por tejidos brillantes o metálicos, suavizando la mezcla con unas medias tupidas o una rebeca de algodón. ¿Mejor resaltar su lado más sexy? Pues a base de transparencias, bien de tipo canalé, como propone Isabel Marant (eso sí, en tamaño mini para evitar acabar pareciendo una cortina); o bien rescatando alguna prenda de encaje que tantó se llevó este invierno.

- Flores + negro = perfecto.
1. Just Cavalli; 2. Ann Demeulemeester, 3. Thakoon


Quién diría que el color más elegante y misterioso se llevaría tan bien con el estampado cursi por excelencia... Pero sin duda el efecto es excelente. Una capa negra, unas botas moteras, unos guantes de cuero o unas medias negras son la solución perfecta para las que renunciaban a las flores por alergia a la ñoñería. Pero sin duda el mejor y recién descubierto aliado de este estampado es un sombrero negro: el resultado es estrambótico, peculiar, elegante y, sobre todo, enigmático.

-Nuevos cortes

1. ¿?; 2. Isabel Marant; 3. Isabel Marant; 4. Nina Ricci.




Olvidémonos de los clásicos vestidos baby-doll o de corte por la rodilla, de las túnicas de gasa y de los volantes. Las flores se mueven ahora en terrenos muchos más amplios, por ejemplo, en un vestido tipo cóctel, ajustado con un cinturón. ¿Y quién dijo que unos pantalones floreados son difíciles de llevar? Con tonos neutros, chaquetas abiertas y sencillas y botas de media caña por fuera, Isabel Marant da una muestra de estilo irrefutable. Sin duda unas pautas muy a tener en cuenta para sacar partido a ese pantalón precioso pero difícilisimo de combinar, que todas hemos comprado alguna vez por impulso. Por último, el vestido de Nina Ricci, aunque imposible de encontrar y comprar a un precio razonable, nos da una idea de lo elegante y etéreo que queda un vestido vaporoso floreado con medias semitupidas de seda y rebeca de punto. ¿Y quizás con una americana de raso blanco?
- Combinaciones imposibles, pero que funcionan
1. Diane Von Furstenberg; 2. Just Cavalli; 3. Just Cavalli

Para las que, como yo, ya sean unas amantes incondicionales del mundo floreado, nada mejor que lo que propone Diane Von Furstenberg: chaqueta-túnica larga con falda a juego, y blusa de seda por dentro. Siempre y cuando los estampados sean discretos y los cortes sueltos y sencillos, el efecto puede ser realmente favorecedor y alegre. ¿Y quién sería capaz de mezclar leopardo, flores y colores estridentes sin caer en la horterada, sino más bien en el glamour del exceso? Cavalli, sólo Cavalli. Su idea de llevar una camisa bajo un vestido largo de aires hippies tampoco me disgusta en absoluto, es una forma de darle un toque diferente al clásico vestido largo que se reproduce en verano como las setas. Aquí, en definitiva, la idea se trata de mezclar sin inhibiciones lo que pilles en el armario y buscar innovación y, sobre todo, diversión.

- Ellos y las flores
1. Ann Demeulemeester; 2. Ann Demeulemeester; 3. Just Cavalli



Aunque sea un estampado típicamente femenino, muy tímidamente asoman por los armarios masculinos algunas prendas floreadas. Aquí se trata más de huir de la horterada que de la cursilería. Desterramos completamente el mito de la horrible camisa de flores hawaiianas para dar paso a prendas de corte muy suelto, que se mezclan con ropa casual, independiente y bohemia; para dejar paso a un hombre que bebe de las nuevas tendencias sin resultar estridente. Aunque Cavalli nos ofrece alguna combinación estrambótica pero acertada, es Demeulemeester (de la que ya os hablé hace un par de posts) la verdadera experta.

domingo, 1 de febrero de 2009

Ann Demeulemeester

Lo cierto es que para hoy tenía pensado un post sobre un par de tendencias para esta primavera-verano, pero viendo el amanecer nevado de los madriles se me han quitado las ganas y he decidido rescatar otro tema, una diseñadora urbana y oscura hasta la médula, de apellido impronunciable: Ann Demeulemeester.
No es que sea de lo más conocido del mundo de la moda; al menos yo no sabía de su existencia hasta que me topé de casualidad con su colección para este otoño-invierno en un página web. Y sin duda me llamó la atención desde el primer momento: ecléctica, original, independiente, con un punto 'vintage' y, sobre todo, urbana. Y si no, opinad vosotros mismos:


Jamás se me había ocurrido mezclar un estampado floral con prendas de aires góticos, me hubiese parecido demasiado diferente, demasiado opuesto. Quizás en ello está la clave de tan perfecto resultado final. Así que si sois de las que se niegan a llevar flores por rozar la vertiente pastelera, ahora que se sabe que es una tendencia que continuará en temporadas próximas, aquí tenéis una alternativa. Chaqueta de flores con pañuelo a la cadera a juego, blusa en tejidos brillantes, pitillos y botas con cordones. Sencillamente increíble.



¿Quizás mejor un total black? Si os decantáis por esta opción, no tenéis por qué parecer recién salidas del inframundo o de camino a un funeral; se puede optar por la opción surburbana, pero a la vez elegante, de nuestra querida Demeulemeester (acabaré aprendiendo a escribir bien el apellido a la primera, es todo cuestión de práctica). Un dato a tener en cuenta: cordón o cinta anudada a la cintura sobre un maxi-fular del mismo color. Después chaqueta de punto y americana. Intuyo que la idea debe quedar muy bien también en otro color, aunque siempre moviéndonos por la misma gama cromática: tantas capas con diferentes tonos puede acabar sobrepasando el límite de la ordinariez. Además, elegir colores oscuros nos ayuda a evitar el efecto "muñeco michelín" de las superposiciones.


Aquí tenemos la versión más otoñal de la colección: morado berenjena (es increíble cómo está arrasando esta temporada) con pantalones de estampado floral. Es también una estupenda idea para combinar las típicas medias estampadas, que más de una compra en un momento de delirio consumista y que, aunque le encantan, no tiene ni idea de cómo combinarlas sin parecer hortera o infantil. Con las socorridas botas de cordones, el cárdigan, el maxi-fular y, por qué no, el sombrero: mejor resultado final, imposible.

Ésta va dedicada a las que, como yo, sintieron amor a primera vista por los abrigos desestructurados de Zara, que a priori parecen alfombras que no sabes cómo colocar sobre tu cuerpo. Quizás usando las telas que caen del cuello a modo de fular y un pañuelo como cinturón justo por encima de la cadera... Definitivamente esta Ann Demeulemeester (casi lo consigo, por una letra) provoca unos delirios estílisticos curiosamente acertados.


De nuevo flores y negro, pero en diferente combinación. Tomo nota para saber cómo combinar un chaleco estampado (curiosa adquisición de mi última visita por las rebajas): maxi jersey negro, las consabidas botas de cordones (y yo que creía que jamás les sacaría partido), y creo que sustituiremos los pantalones estampados , que supongo que casi nadie tendrá en el armario, por unas medias negras o de colores.

Y en la colección masculina (que sé que a los hombres os tengo un pelín olvidados en el blog) seguimos la misma línea, pero quizás en un tono aún más bohemio y original. Doy por hecho que si nosotras no solemos contar con pantalones estampados en los cajones, los hombres menos todavía, pero creo que la esencia de la idea de la diseñadora está más bien en la superposición de chaquetas over-size y solapas descolocadas. El sombrero me gusta incluso más para los hombres, quizás porque su uso aún conserva su aire más dandy (en las mujeres creo que el borsalino se ha extendido demasiado esta última temporada).


Y por último, el hombre Demeulemeester (¡lo conseguí, ¡a la primera!) más gótico, despidiendo un inconfundible aroma a Gucci (con flecos y todo). Me encanta la idea de mezclar chaquetas dos tallas grandes con pantalones por los tobillos. Desaliñado pero a la vez elegante y, al menos a mi gusto, increíblemente sexy.

Resumiendo claves: sombreros, botas de cordones, colores oscuros, toques florale, exceso de cintura para arriba... Todo ello para conseguir un resultado final increíblemente urbano, mezclando resquicios de los años 70 y ecos de la época victoriana.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...