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lunes, 21 de octubre de 2013

Velkommen til Trondheim



Sé que ha pasado mucho tiempo desde que escribí el último post. Una de las principales razones de mi ausencia es que me he mudado a una encantadora ciudad de Noruega llamada Trondheim. Obtuve una beca Erasmus, y gracias a ella voy a vivir aquí como estudiante de intercambio durante diez meses. Llegué en agosto y... Bueno, digamos que no sabría deciros si estos dos meses se me han hecho cortos o no. Estoy muy ocupada aquí, pero no me importa porque lo estoy pasando increíblemente bien. Solo hay una cosa de la que estoy totalmente segura, y es que está siendo una de las mejores experiencias de mi vida.
I know it has been such a long time since the last post. One of the main reasons why I have been absent is that I have moved to a lovely city in Norway called Trondheim. I got an Erasmus internship, so I am going to live here as an exchange student for ten months. I arrived on August and... Well, I do not know if these two months have passed quite quickly or not. I am so bussy here, but I do not care because I am having such a great time. The only thing I am absolutely sure about is that this is being one of the best experiences of my life.

La catedral de Nidaros, a la otra orilla del río Nidelva/ Nidaros Cathedral, on the other side of the river Nidelva.

Una de las preciosas calles del antiguo barrio de Baklandet. / One of the beautiful streets of  Baklandet's old neighborhood.
Trondheim es una ciudad bastante pequeña y encantadora  localizada en el centro de Noruega. Posee una bellísima catedral gótica llamada Nidaros, aunque quizás la parte más famosa sean los antiguos almacenes de madera que flanquean ambas orillas del río Nidelva. La Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU), donde estoy estudiando, es también uno de los elementos más llamativos de la localidad. El edificio principal, localizado en un alto detrás de la catedral, parece un antiguo castillo y te hace sentir como un auténtico Harry Potter (de hecho todo el mundo se refiere a él como 'Hogwarts').
Trondheim is a quite small and cute city located in the centre of Norway. It has a beautiful gothic cathedral called Nidaros, but maybe the most famous part of it are the old wood storehouses flanking both sides of the river Nidelva. The Norwegian University of Science and Technology (NTNU), where I am studying, is also one of the showiest elements of the town. The main building, just on the back side of the cathedral, looks like an old castle and makes you feel like an auhtentic Harry Potter (actually everybody refers to it as 'Hogwarts').

Vistas del río Nidelva y los antiguos almacenes de madera situados en sus orillas. / The Nidelva river and the wood storehouses flanking its both sides.

La catedral Nidaros. / Nidaros Cathedral.
El edificio principal de la NTNU (también conocido como Hogwarts)./ NTNU's main building (also known as Hogwarts).
Como podréis imaginar, este es un lugar un tanto frío. Es fácil levantarse una mañana de invierno y ver que fuera hay unos -20ºC. Obviamente, ahora no hace tantísimo frío (solo unos 0ºC, todo un lujo aquí), pero ya hemos podido ver caer la primera nevada de la temporada. Poco antes de venir aquí tuve que adaptar mi armario a tan gélidas temperaturas. Me compré el plumas más caliente que encontré en El Corte Inglés (que por cierto me queda bastante mejor de lo que esperaba, gracias a la estola de piel que lleva incorporada y que le da un toque realmente elegante). Aparte, mi armario está hasta arriba de pantalones de lana, jerséis, medias, botas (que nunca me han gustado, pero bueno, las circunstancias imperan), bufandas y demás. Es todo un reto conservar la elegancia con tanta capa encima, razón por la cual busqué algo de inspiración para crear outfits medianamente decentes para estos días tan fríos. Para evitar hacer un post interminable, publicaré otro en los próximas días con algunas de esas imágenes e ideas. De momento, os dejo un simple conjunto de inspiración masculina. Adoro este tipo de outfits porque son cómodos a la par que elegantes y calientes. Para darle un toque final un poco especial, decidí añadir mi abrigo negro de Hakei y esta preciosa estola de piel vintage de la tienda Lotta vintage y que fue el regalo de mi pasado cumpleaños.
P.D.: Perdón por la pobre calidad de las fotos del conjunto. Mi habitación en noruega es tan diminuta que el único sitio donde puedo colocarlos es la cama.

Pantalones/pants: H&M: camisa/shirt: vintage; blazer: H&M; bolso/bag: vintage from Lotta Vintage; zapatos/shoes: Massimo Dutti (old); cinturón/belt: vintage.

Abrigo/coat: Hakei (old); estola/stole: vintage from Lotta Vintage.
As you can imagine, this is a quite cold place. It is easy to wake up on a winter morning and see that it is about -20ºC outside. Obviously, now it is not so freezing (just about 0ºC, a great luxury here), but we have already seen the first snow of the season. I have had to adapt my closet to such low temperatures. I bought an incredibly warm feather filled coat in El Corte Inglés (which fits me better than expected, thanks to the included fur stole that gives it a really elegant touch). Keeping that apart, my closet is full of wool pants, sweaters, tights, boots (I have never liked them, but circumstances force me), scarves and so on. It is challenging to keep elegance with so many layers on, and that is the reason why I have been looking for some inspiration for these cold days. Just to not make an unending post, I will do another one with some of those pictures and ideas during the following days. For now, I show you a simple male-inspired look. I love this kind of outfits because they are comfortable but also warm and elegant. In order to give a special final touch to it, I decided to add my Hakei's black coat and this beautiful vintage fur scarf from Lotta Vintage, my last birthday's present!
P.D.: Sorry for the poor quality of the outfit's pictures. My Norwegian room is so tiny that the only place I can put my outfits on is the bed.



martes, 30 de octubre de 2012

¡Bienvenido invierno! / Welcome Winter!

Aprovechando la llegada del invierno (nada de ponerse un jersecito, con sus 5ºC, sus abrigos y sus bufandas) he decidido rescatar unas fotos que me hice el año pasado en un viaje a las Alpujarras, en Granada.

Pantalones/pants: vintage from Magpie; botines/booties: vintage; abrigo/coat: Hakei (old);
bolso/bag: El Corte Inglés (old); guantes/globes: Massimo Dutti; sombrero/hat: vintage form Magpie.

Este outfit fue casi mi uniforme durante el último invierno, ya que es cómodo, calentito y estiloso. Esos pantalones vintage son quizás mi prenda favorita para los días más fríos, están hechos de lana virgen y tienen un corte estupendo, con pinzas y tiro alto (lo sé, en las fotos no se aprecia mucho). El jersey, heredado de mi madre, despareció hace un par de meses y no hay manera de encontrarlo, cosa que no me hace nada de gracia porque es otra de mis prendas comodín, ligeramente over-size pero lo suficientemente corto para que no parezca que llevo una manta encima. En cuanto al sombrero, es mi accesorio estrella por excelencia. Llama mucho la atención y le da un toque especial a cualquier conjunto por soso que sea. De hecho, ¡estaba deseando que llegase el frío solo para llevarlo de nuevo!




 
Hello! This is the first post I write both in Spanish and English, gave that I read many foreign bloggers and I would like you to visit me too and understand my posts. Maybe my translations won't be exact, cause I'm not a native speaker and I can't express myself as I do it in Spanish.
Taking advantage of the winter coming (real winter, wearing coats and scarfs) I've decided to rescue some pictures I took last year in Las Alpujarras, in Granada. This outfit was almost my uniform during last winter, because it's comfortable, warming and stylish. Those vintage pleated pants are my favourite for the coldest days, because they're made of an excellent wool and incredibly well cut (I know, it's difficult to appreciate it on the images). The jumper, inherited from my mother, disappeared a couple of months ago, and I hope I will find it soon or later because it's another of my basics, slightly over-sized but short enough so that it doesn't look like I was wearing a blanket. Finally, the hat is my favourite accesory par excellence. It draws so much attention and gives a special touch to any outfit (no matter how insipid it is). Actually, I was looking forward to cold just to wear it again!

 

sábado, 4 de agosto de 2012

París, eterno París.

Blusa/shirt: vintage; Bolso/handbag: El Corte Ingles (old); Pantalones/trousers: Zara; Sandalias/sandals: Martinelli vintage

Nada de Ciudad de las Luces, para mí París es la Ciudad de las Ilusiones. Llevaba tiempo organizando mi viaje pues, aunque hasta hace un par de años la capital francesa no me atraía demasiado (tanto bombo es lo que tiene, que al final pierdes el interés), después de tener en mis manos una innumerable cantidad de películas, libros y obras de arte ambientadas allí algo en mi interior empezó a insinuarme que tenía que ir, con bastante más urgencia de la esperada. A fin de cuentas, si había inspirado a tantos personajes, ¿por qué no iba a servirme a mí también? Si bien lo que yo buscaba no era tanto inspiración como estabilidad, unos pequeños días de reflexión en una ciudad idílica que me ayudasen a estabilizarme después de un año de tumbos e inservibles palos de ciego. Aunque iba a ir sola (dadas las circunstancias pensé que sería lo más lógico), finalmente fui con mi hermana mayor. Y no, queridos folklóricos, la ciudad no me decepcionó en absoluto...

En Versalles. Blusa/shirt: Massimo Dutti; Pantalones/trousers: Moschino Cheap&Chic vintage;
Zapatos/shoes: vintage; Fular/foulard: H&M (old).


Le Lapin Agile, un antiguo cabaret en el barrio parisino de Montmartre.
Le Lapin Agile, an old cabaret in the parisian neighborhood of Montmartre
La Torre Eiffel desde el Arco del Triufo. The Eiffel Tower from the Arch of Triumph.


Vista del Sena y del Palais du Justice. Sight of Seine River and  Palais du Justice


Chaqueta/blazer: H&M; Colgante/pendant: vintage; Bolso/handbag: El Corte Inglés (old); Vestido/dress: Zara (old)


La encantadora Place Dauphine, en Île de la Cité. The charming Place Dauphine, on Île de la Cité.

viernes, 19 de agosto de 2011

Hungría y el más hermoso Budapest




No podía evitar tener altas expectativas para el viaje a Hungría que hice con mi familia a principios de este mes. Aparte de la excitación de conocer un nuevo país y una nueva cultura, tenía muchas ganas de hacer un viaje al extranjero con mis padres y mi hermana después de varios años yendo cada uno por nuestra cuenta. Y me alegro de poder decir que la experiencia no me decepcionó en absoluto: Hungría es un país precioso, lleno de monumentos imponentes, pueblos perdidos llenos de encanto y con una capital que es el colmo de la fastuosidad.



Camisa/shirt: H&;M; pantalones/trousers: vintage; cinturón/belt: vintage from The The; bolso/bag: vintage from Mag Pie; gafas de sol/sunglasses: El Corte Inglés.

Aunque merecen mucho la pena otras localidades como Éger, con su castillo medieval, el inmenso lago Balaton, Tokaj con sus famosos vinos o Miskolc-Tapolca y su balneario escondido en medio del bosque; fue Budapest la que sé que quedará más grabada en mi memoria.

 

Sombrero/hat: DIY; americana/blazer: Sfera (old); camisa/shirt: vintage; pantalones/trousers:
Moschino Cheap and Chic vintage; zapatos/shoes: Hakei.
 
Top: HandM; bolso/bag: vintage from Mag Pie; pantalones/trousers: vintage.


Sí es cierto que se respira ese aire decadente y melancólico de los países del Este, con palacios en ruinas y jardines de estatuas cubiertas de hiedra, pero la concentración de monumentos es abrumadora. Todo el centro de Budapest (y cuando digo centro abarco una buena parte de la ciudad, mucho más grande que Madrid) está plagado de edificios palaciegos que se venden cuales casas normales y corrientes. El Parlamento, el Museo de Bellas Artes, la Plaza de los Héroes, la Ópera, el Bastión de los Pescadores, la Basílica de San Esteban, la Gran Sinagoga son solo algunos de ellos.

Vestido/dress: vintage; bolso/bag: vintage from Mag Pie;
sombrero/hat: El Corte Inglés.

 
Y el verlos iluminados de noche, mientras recorres el Danubio en barco, fue uno de las experiencias más bellas de toda mi vida.

 

jueves, 14 de julio de 2011

Hallazgos londinenses

Cada vez que viajo a Londres me convenzo más de que yo debería haber nacido allí. Me siento identificada con su espíritu, a caballo entre la tradición y la excentricidad más transgresiva. Y si ya me llevan al mercado de Portobello, el cual no tuve oportunidad de ver en anteriores ocasiones, pues ya me tenéis mirando precios de alquileres en Notting Hill. Pero como ese sueño se aleja de momento de mis posibilidades, tendré que conformarme con los preciosos hallazgos de esta última visita:
 

Vestido/dress: Zara (old); chaqueta/blazer: H&M; bolso/bag: vintage; cinturón/belt: vintage.

Lo primero, una cámara alemana de 1927 que me salió por el módico precio de 30 libras, lo cual, teniendo en cuenta mi habilidad nula para el regateo, es un logro más que considerable. En realidad ha sido un regalo para mis padres, que coleccionan cámaras antiguas desde hace años (mi pasión por el vintage iba ya impresa en mi herencia genética).

El sombrero de la foto es mi segundo gran hallazgo. Tengo otro prácticamente igual en negro que compré en Madrid en Mag Pie Vintage, y nunca imaginé que tendría que irme hasta Londres (concretamente a una de las maravillosas tiendas retro de Candem Town) para encontrar otro parecido. Teniendo en cuenta el uso que les doy a los sombreros, estoy más que satisfecha con la compra. La pulsera que aparece en el cuelgacollares la compré también en Portobello. Es China, de los años 40 según me dijo la dependienta. Está hecha de bronce y cristal esmaltado, y es una auténtica maravilla. Eso sí, tampoco es para uso y disfrute mío, sino un regalo para mi hermana, que lleva mejor las pulseras que yo.

Y por último, este precioso perchero con una chapa central decorada con dibujos de los años 50. No es realmente vintage, aunque me encantó igualmente, sobre todo porque me ha permitido tirar el perchero horrible que tenía antes, del cual no pongo ninguna foto porque no tiene absolutamente nada de especial.

martes, 4 de agosto de 2009

Londres



Londres, Londres... ¿Cómo describirla? Si tuviese que limitarme a un solo adjetivo no lo dudaría un momento: ecléctica. Es la única palabra que puede reunir a los veraneos de la alta sociedad en la campiña con las tribus suburbanas y la moda grunge. Porque sí, resulta bastante paradójico que este país que nos inspira con sus gabardinas de cuadros y sus trajes de príncipe de Gales sea también la cuna de lo mejorcito de la música indie y el punk. Se trata de un lugar que conserva un aire victoriano en sus cafeterías y sus edificios, por los que pasa gente vestida con combinaciones tan alternativas que rozan lo imposible. Es extraño y a la vez encantador.


Yo ya había visitado esta ciudad en otra ocasión, pero no tuve tiempo de verla como se merecía. Y no hablo sólo de los muchos monumentos y calles a los que con suerte pude echarles una ojeada, sino también de la gracia del ambiente londinense que, si bien es difícil apreciarlo en los cinco días que he estado esta vez, no digamos ya en una tarde.

En la fuente de Trafalgar Square. Camiseta exterior y falda vintage,
camiseta interior de Oysho, sombrero de El Corte Inglés, bolso del rastro de Madrid.

Si hay algo que realmente me enamora de esa ciudad, son esas estrechas casitas tan famosas del barrio de Notting Hill, pero que en realidad están presentes en muchas más calles. Con flores en las ventanas, puertas de colores y verjas negras; generalmente próximas a los grandes parques de la ciudad. Sencillamente encantadoras.

Y, para insistir en el carácter variable de la capital, no es necesario irse muy lejos para pisar el famoso Soho, con tiendas archiconocidas tipo Pepe Jeans, Diessel o Miss Sixty; y otras no tanto pero que sorprenden por la variedad de sus productos. Y si te subes al metro y dejas la ilógicamente alta cantidad que te piden por tan solo un viaje (4'80 libras, para ser exactos) puedes aparecer en un lugar tan memorable como Candem. No creo que sea necesario describirlo, tan sólo basta decir que con tales tiendas para elegir, es normal ver a sus habitantes vistiendo de forma tan variada. Y si te vas a Whitechapel, en vez de encontrar como yo esperaba los restos del popular y desgraciado barrio tan conocido en la época victoriana, sentirás que acabas de aterrizar en la India, y más si eres la única occidental en un radio de un kilómetro.
En una tienda de White Chapel, comprando unos
zapatos tradicionales de la India tras un pequeño
percance con los que llevaba. Vestido y collar vintage,
sombrero de El Corte Inglés.
Siempre me ha encantado observar a la gente que pasa a mi alrededor: sus caras, sus gestos cómo van vestidos, cómo andan, cómo hablan... En la localidad en la que yo vivo eso resulta bastante aburrido teniendo en cuenta que a la mitad de la gente que te encuentras ya la conoces o, si no es así, se parecen mucho. Por eso me gusta tener que ir a diario a Madrid. Sin embargo, aunque siendo una capital sempre se goza de bastante diversidad, estoy convencida de que por aquí tenemos mucho más miedo a ir diferentes. En Londres pasa casi lo contrario: lo diferente es ir normal. La fiebre del vintage está mucho más extendida que por aquí, por lo que es mucho más fácil encontrar tiendas de ese tipo y a un precio muy razonable. También parece estar muy de moda el revival de los 80, como ya dictaron las pasarelas: americanas con chapas, materiales y colores chillones, mezclas de estampados imposibles, pantalones pitillo... Es fácil encontrar clones de Keith Richards por todas partes. Y justo al lado, señoras y caballeros elegantísimos que parecen venir de un partido de polo.

Lo dicho, se trata de una ciudad pluricultural en la que puedes encontrar de todo y además bien mezclado. Sin embargo, es algo de esperar en una metrópoli que lleva bastantes años vigente. En cierto modo es como cualquier otra capital, y comparándola con la nuestra, pues bastante más grande y plural. Claro que hay que tener en cuenta que, a diferencia de Madrid, Londres es el centro urbano de Inglaterra desde prácticamente su fundación y que, al fin y al cabo, cada ciudad es distinta, y que aunque debido a ese fenómeno llamado generalización todas tienen rasgos comunes, cada uno posee un encanto particular. En el caso de Londres, salta a la vista en cada rincón.
P.D.: Soy consciente del período latente en el que se halla mi blog, pero sabiendo que en verano todo el mundo anda desperdigado (yo incluida) posteé bastante poco. Prometo que en septiembre, cuando me asiente y vuelva a mi vida cotidiana, actualizaré más a menudo, porque la verdad es que os he echado de menos.

lunes, 13 de abril de 2009

Invierno primaveral

Supongo que estos días casi todos hemos dejado los blogs algo muertos con la Semana Santa. Creo que es el primer año que he disfrutado plenamente de estas vacaciones porque, a decir verdad, me suelo aburrir como una ostra. Como casi todos los años, las pasé en La Granja de San Ildefonso, en Segovia, donde tenemos una casa para los fines de semana. Sencillamente me encanta, es el lugar perfecto para relajarse, en un pueblo precioso con un rico patrimonio (aunque eso sí, lleno siempre de turistas) y al lado de la montaña. Aunque tanto rélax puede llegara rozar el aburrimiento, está bien para ir de vez en cuando para desconectar. La vivienda es una buhardilla que se añadió a un antiguo caserón que luego fue un colegio y, años después, se dividió en varios pisos. Aquí os enseño la única foto que tengo a mano, de la sala de estar-salón-comedor (no hay demasiadas paredes que digamos):

Pero sin duda, lo más especial de estas vacaciones ha sido la inesperada nevada. Me levanté con los tejados cubiertos por un palmo de nieve, como en plena Navidad. Jamás había visto nevar durante veinticuatro horas seguidas y mucho menos en abril. Menos mal que iba preparada...

El gorro y los guantes a juego son de mi madre, de hace ya unos cuantos años; al igual que el jersey, que aunque me va como unas cuatro tallas grande queda bastante bien remangado. El pañuelo es de Oysho, los pantalones de Mango y los botines, aunque no se aprecien demasiado bien, de Stradivarius. El abrigo, que ya os enseñé antes, es de Zara.

También me veo obligada a mostraros esta foto que es, como mínimo, impactante.


Resulta que en La Granja es típica la llamada "procesión del silencio" formada sólo por costaleros, un paso que representa a Cristo en un ataúd de cristal y una saeta especialmente triste de fondo. Ver a hombres cargar con cruces que casi les doblan en tamaño, por las cuestas del pueblo y con los pies descalzos es ya de por sí impresionante, pero si es por la nieve ya alucinas. Todos esperábamos que la procesión se anulase, pero tan sólo no salió el paso y la orquesta, que se quedó dentro de la iglesia. Aunque hicieron un recorrido bastante más corto de lo normal, el hecho de atraverse a salir descalzos por la nieve ya resulta increíble.
En fin, ya mañana vuelvo a las clases y con ello a la vida cotidiana. Transporte público, exámenes, apuntes, trabajos... Pero también escribir posts, visitar todos vuestros blogs, empaparse de moda, y sobre todo, diversión, mucha diversión.
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